Templos de Abu Simbel — Datos Clave
Los templos de Abu Simbel son dos grandes templos excavados en la roca por el faraón Ramsés II en el extremo sur de Egipto, junto al lago Nasser, a unos 280 km de Asuán. El templo mayor, con cuatro colosos sentados de unos 20 metros, estaba dedicado al propio rey y a varios dioses; el menor, a la diosa Hathor y a la reina Nefertari. En los años sesenta fueron cortados en bloques y trasladados a un terreno más alto para salvarlos de las aguas. Vale la pena el largo viaje porque pocos monumentos impresionan tanto. Les explicamos su historia, qué ver y cómo organizar la excursión.
Historia de los templos de Abu Simbel
Un mensaje de poder en la frontera de Nubia
Abu Simbel se encuentra en lo que fue la frontera sur del antiguo Egipto, frente a las tierras de Nubia. Ramsés II, faraón de la dinastía XIX, mandó excavar los dos templos en la ladera de la montaña hacia 1264 a. C., y las obras se prolongaron durante unos veinte años. Además de su función religiosa, los templos eran una demostración del poder del rey ante quienes llegaban desde el sur por el Nilo: lo primero que veían eran las gigantescas estatuas del faraón.
Olvidados bajo la arena
Con el paso de los siglos, la arena del desierto cubrió gran parte de los templos. En marzo de 1813, el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt encontró el templo menor y la parte superior de la fachada del templo mayor. Unos años después, el italiano Giovanni Belzoni y su equipo dedicaron 22 días a retirar la arena y, el 1 de agosto de 1817, consiguieron entrar en el gran templo.
El gran rescate de la UNESCO
La construcción de la Alta Presa de Asuán y la formación del lago Nasser amenazaban con dejar los templos bajo el agua. Dentro de la campaña internacional de la UNESCO para salvar los monumentos de Nubia, se tomó una decisión sin precedentes: cortar los templos en bloques y volver a montarlos en un lugar más alto. Entre 1964 y 1968, los ingenieros dividieron los templos en más de mil bloques, muchos de ellos de entre 20 y 30 toneladas, y los reconstruyeron unos 65 metros más arriba y unos 200 metros tierra adentro. Sobre ellos se levantó una colina artificial que recrea el entorno original de la montaña.
El proyecto costó unos 40 millones de dólares de la época, financiados a partes iguales por Egipto y por contribuciones de decenas de países, y se completó en 1968, antes de lo previsto. Su éxito contribuyó a la creación de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, y hoy los templos forman parte del sitio "Monumentos de Nubia, de Abu Simbel a Filae", inscrito en 1979.
Qué ver en Abu Simbel
El recorrido es sencillo: desde la entrada se camina hacia la orilla del lago, donde aparecen, uno junto al otro, el templo mayor y el templo menor.
1. La fachada del gran templo
La imagen más famosa de Abu Simbel son los cuatro colosos sentados de Ramsés II que custodian la entrada del gran templo, cada uno de unos 20 metros de altura y con la doble corona del Alto y el Bajo Egipto. Uno de los colosos está parcialmente derrumbado, y sus fragmentos se han dejado en el suelo, frente a la fachada.
2. La gran sala y los relieves de Qadesh
En el interior, una gran sala con pilares conduce hacia el fondo del templo. Sus muros narran las campañas militares de Ramsés II, en especial la batalla de Qadesh contra los hititas. El relieve más célebre muestra al faraón en su carro, disparando flechas contra los enemigos en retirada.
3. El santuario y el fenómeno solar
Al fondo del templo, en el santuario, se encuentran cuatro estatuas sentadas: Ramsés II divinizado junto a los dioses Ra-Horajty, Amón y Ptah. El templo fue orientado de tal modo que, alrededor del 22 de febrero y del 22 de octubre, los rayos del sol del amanecer recorren todo el templo e iluminan las estatuas del santuario, salvo la de Ptah, asociado con el inframundo, que permanece en penumbra. Tras el traslado, los templos se reorientaron para conservar este fenómeno, que hoy atrae a numerosos visitantes en esas fechas.
4. El templo menor de Hathor y Nefertari
A pocos pasos se encuentra el templo dedicado a la diosa Hathor y a Nefertari, la gran esposa real de Ramsés II. Su fachada tiene seis estatuas de algo más de 10 metros: cuatro del rey y dos de la reina. Lo excepcional es que la reina aparece representada del mismo tamaño que el faraón, algo muy poco habitual en el arte egipcio, donde las reinas solían mostrarse mucho más pequeñas. En el interior, los pilares tienen capiteles con el rostro de Hathor.
5. La vista del lago Nasser
Los templos se alzan hoy en la orilla occidental del lago Nasser. La vista del agua frente a los colosos ayuda a entender la magnitud del rescate: el lugar original de los templos quedó bajo el lago.
6. La colina artificial
Aunque parezcan excavados en una montaña natural, los templos están cubiertos por una colina artificial construida durante el traslado. Pidan a su guía que les explique cómo se construyó y dónde se ven las uniones de los bloques.
| Opción | Detalle | Ideal para |
|---|---|---|
| Por carretera | Unas 3 a 4 horas por trayecto | Ver el desierto al amanecer |
| En avión | Menos de 1 hora de vuelo | Ahorrar tiempo |
| Fenómeno solar | 22 de febrero y 22 de octubre | Ver el sol en el santuario |
Guía práctica para visitar Abu Simbel
Cómo llegar
Abu Simbel se visita casi siempre desde Asuán. Por carretera, el trayecto de unos 280 km atraviesa el desierto y dura entre 3 y 4 horas por sentido; las excursiones suelen salir entre las 4:00 y las 5:00 de la mañana para llegar temprano y regresar a Asuán a primera hora de la tarde. En el camino hay controles de seguridad, por lo que conviene llevar el pasaporte. También hay vuelos internos desde Asuán al aeropuerto de Abu Simbel, situado a pocos kilómetros de los templos, que reducen mucho el tiempo de viaje; las tormentas de arena pueden afectar ocasionalmente a los vuelos.
Horario y tiempo de visita
El sitio abre muy temprano por la mañana y cierra por la tarde, con horarios que varían entre invierno y verano; confirmen el horario vigente al planificar. Calculen unas 2 horas para recorrer ambos templos con calma, y algo más si quieren tomar fotos de las fachadas desde la orilla del lago. La excursión completa desde Asuán por carretera ocupa buena parte del día.
Mejor hora y mejor época
La primera hora de la mañana es la mejor: las fachadas reciben la luz del sol naciente, hace menos calor y hay menos gente. Abu Simbel está en pleno desierto, por lo que de mayo a septiembre las temperaturas son muy altas; la mejor época es de octubre a abril. Si quieren ver el fenómeno solar del 22 de febrero o del 22 de octubre, reserven con mucha antelación, porque esos días el sitio se llena.
Entradas
Abu Simbel tiene su propia entrada, independiente de las de Asuán. Los precios cambian con frecuencia: consulte la tarifa vigente al reservar.
Qué llevar y cómo vestirse
- Pasaporte, por los controles de seguridad en la carretera.
- Una prenda de abrigo para la salida de madrugada en invierno, y ropa ligera para el resto del día.
- Sombrero, gafas de sol, protector solar y agua: en el sitio hay poca sombra.
- Calzado cómodo para caminar desde la entrada hasta los templos.
Fotografía
Las fotos de las fachadas desde la orilla del lago son las más espectaculares. En el interior de los templos, las normas sobre fotografía y sobre el uso de cámaras profesionales pueden cambiar; pregunten al llegar y no usen nunca flash.
Accesibilidad
El recorrido desde la entrada hasta los templos es a pie, por un camino mayormente llano, y el interior de los templos tiene un acceso bastante sencillo. El trayecto por carretera, largo y de madrugada, puede resultar cansado. Si tienen necesidades especiales, avísennos al reservar y les recomendaremos la opción de avión.
Cómo combinar Abu Simbel con un crucero por el Nilo
Los cruceros por el Nilo navegan entre Luxor y Asuán, y Abu Simbel queda más al sur, por lo que se visita como excursión opcional desde Asuán, antes o después del crucero.
- Crucero de Luxor a Asuán: con el crucero por el Nilo de 4 noches y 5 días, que normalmente termina en Asuán, Abu Simbel encaja muy bien el día del desembarque o en una noche extra en Asuán.
- Crucero de Asuán a Luxor: con el crucero por el Nilo de 3 noches y 4 días, que normalmente sale de Asuán, conviene visitar Abu Simbel el día anterior al embarque o, según el programa, durante la estancia en Asuán.
Pueden comparar barcos como el crucero por el Nilo Kahila o el crucero por el Nilo Soleil. Nuestros paquetes de viaje a Egipto pueden incluir Abu Simbel con todos los traslados, y también organizamos la visita como una de nuestras excursiones en Egipto desde Asuán.
Qué ver cerca de Abu Simbel
- Templo de Filae: el otro gran templo rescatado por la UNESCO, en una isla junto a Asuán.
- Alta Presa de Asuán: la presa que formó el lago Nasser y obligó a trasladar Abu Simbel.
- Asuán: el Museo Nubio, la isla Elefantina y los paseos en faluca.
- Templo de Kom Ombo y templo de Edfu: las paradas del crucero río abajo.
En Luxor les esperan el Valle de los Reyes, el templo de Hatshepsut y los templos de Karnak y Luxor. Para cerrar el viaje en el norte, consulten las guías de las pirámides de Guiza y de las atracciones de El Cairo, y preparen todo con nuestra guía sobre Egipto como país.
Visiten Abu Simbel con Egypt For Travel
Organizamos la excursión a Abu Simbel por carretera o en avión, con guía y traslados, como parte de su crucero o de su viaje por Egipto. Escríbannos y les enviamos una propuesta a medida.
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